70-portada-web-okEn el fútbol cuando algo funciona bien no se suele cambiar, y más aún, si funciona muy bien. Tantas victorias han llevado a José Mourinho a mantenerse fiel a su estilo de liderazgo: cercano y protector de los suyos, y distante y duro con los extraños; tan a gusto en ambientes hostiles; un gran motivador y gestor de personas y equipos; siempre buscando la excelencia. Estas y muchas otras cualidades lo han llevado al éxito. Sus títulos lo abalan y él está convencido de ello. Ha hecho del Real Madrid un equipo ganador y ya suma copa y liga.

Sin embargo, esta temporada algo no marcha como siempre. El equipo sufre más altibajos de lo normal y él ha buscado la forma de dar un giro a esta situación. Está haciendo cosas que antes no hacía, buscando estrategias para levantar al equipo después de cada tropiezo. Unas veces lo consigue y otras no. Como buen estratega estas acciones deben responder a un plan, lejos de parecer espontáneas e impulsivas. Y aunque siempre hay algo más que se pueda hacer, el problema es que los recursos a veces se agotan y las soluciones no llegan. El equipo no encaja más de cuatro victorias seguidas. Mou no está acostumbrado a ello se está adaptando. Al final, siempre ha estado en equipos ganadores y como buen competidor, odia perder. Esta situación no le supera pero sí deja ver a un entrenador que parece estar perdiendo el control sobre el rendimiento del equipo.

En el artículo de este mes vamos a explorar los motivos por los cuáles, a día de hoy, tantas victorias se han transformado en tantas broncas y derrotas.

Sea como fuere, resultados negativos siempre puede haber, y palos y reprimendas dan todos los técnicos. Unas veces de corazón y otras veces de boca para afuera, haciendo un poco de teatro. Es el pan diario de la gestión de equipos. No es fácil tener controlados a futbolistas, técnicos, directivos, afición, prensa, familia, etc. ¡Hay que tirar de cualquier recurso!

¿En qué ha cambiado?

Vamos a comenzar por hacer mención de varios frentes en los cuáles Mou ya no es el mismo de antes:

  • Relación con los jugadores: Es un gran conocedor de la psicología del futbolista y de la forma en que las presiones inciden en su rendimiento. Es por ello que uno de sus principios como líder es el de proteger al personal, siendo él quién va de primero y quién debe recibir los primeros golpes de la prensa o de la afición contraria, o propia. Entre otros motivos ha solido exponerse ante los medios a su estilo, llamando la atención (a él no le importa) y conseguir que no se hable de los jugadores, o que se hable menos. De este modo los ayuda a mantenerse concentrados. Siempre le había funcionado.

*Para ver el artículo completo es necesario ingresar a la revista digital futbol-táctico.com

Autor: Santiago Rivera Matiz

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